Clos Des Vignes Du Maynes- Les Chassagnes 2010

45,00

MÂCON CRUZILLE Blanco
“Les Chassagnes”
Denominación: Mâcon cruzille blanc
Lugar llamado: Les Chassagnes
Variedad de uva: selección masiva CHARDONNAY
Portainjerto: 161-49
Terroir: Clos de vignes abandonado hacia 1880 con filoxera replantado en 2005 – Suelo virgen rico en humus del bosque. El suelo poco profundo de 15 cm a 30 cm, es de tipo arcillo-calizo. Se trata de limos arcillosos en colusión sobre una alteración de limos puros muy calcáreos ricos en sílice que confieren a los vinos una hermosa mineralidad.

Vides: Guyot pushard simple poda / Labranza / Rendimiento de 20 hl / ha / Agricultura ecológica y biodinámica.

Vinificación: Vendimia manual sin selección porque es magnífica / Trituración y maceración de hollejos antes de prensado durante 12 horas / Fermentación en medio muit de 600 l con levaduras autóctonas, sin so2 / Crianza sobre lías durante 11 meses sin trasiegos / Embotellado bajo nitrógeno en septiembre con o sin SO2 según lotes.

Organismo de certificación: Qualité France
Etiqueta: Demeter, que certifica nuestra producción biodinámica.
Consejo de cata: Ideal como aperitivo, sublime con queso de cabra o comté, madurado durante 24 meses.

Agotado

Descripción

Los Chassagnes son amor a primera vista … Qué podemos decir, salvo que realmente estamos empezando a llegar a lo más alto en cuanto a Chardonnay blanco. Elegancia, potencia, finura, largo en boca, algo mantecoso, esa alegría, un vino que llegará lejos.

Nuestras vinificaciones se realizan de la forma más natural: con levaduras autóctonas, sin azufre, sin enzimas y sin ningún aporte químico. Las tinas de madera se lavan previamente, se cepillan con marc de Bourgogne para despertar la flor de levadura. Durante la vendimia manual en pequeñas cajas, realizamos una selección muy cuidadosa para no dañar la uva, que cada tronco llegue al depósito con la mayor integridad posible. En nuestros vinos tintos, luego realizamos una maceración semi-carbónica según un método bien definido, la culminación de tres generaciones. El principio es crear una especie de milhojas formadas por varias capas superpuestas de racimos enteros y uvas despalilladas. Estos producirán un primer jugo que fluirá, luego comenzará a fermentar, produciendo el inicio de la actividad de la levadura (con los azúcares) que permitirá producir este material, esa sedosidad que buscamos absolutamente en nuestros vinos. A su vez, al estar la cuba saturada de dióxido de carbono, tenemos una fermentación intracelular que nos permite obtener estos elegantes aromas florales, de rosas y peonías, propios del Pinot Noir. Luego, a los cuatro o cinco días, hacemos un mini bobinado, muy ligero, acompañado de un punzonado de unos 20 centímetros en la parte superior del tanque. El objetivo es liberar los azúcares y las levaduras, y ahí está la señal de inicio de la fermentación que queremos que sea larga para poder acompañarla tranquilamente.